miércoles, 8 de diciembre de 2010

¿Que tiene más peso en tu vida?

Todo ser humano se ve definido por un conjunto de cualidades. Tiene defectos y virtudes, una manera de pensar y de ser ante el mundo que lo rodea. Tiene un físico que lo ayuda a diferenciarse de los otros. En realidad todos estos aspectos ayudan a calificar a cada individuo como “UNICO”.

De cierto modo, estamos diseñados bajo la misma idea. Es decir somos distintos pero ilógicamente nos parecemos. En condiciones normales, todos debemos tener un corazón y un cerebro, las mismas partes internas de un cuerpo con características externas variables. Pero incluso “pareciéndonos” jamás podríamos ser iguales unos con otros. Ni por dentro, ni por fuera.

Pienso que debemos estar muy conscientes que estamos en constantes situaciones a prueba de error. Como he comentado en entradas anteriores considero que estamos llenos de imperfecciones y por lo tanto no nos queda de otra que aceptar lo que somos. Lo complicado de esto es que generalmente nos apresuramos por aceptar a otras personas cuando ni siquiera te has puesto a imaginar lo que quieres para ti. Tenemos que intentar conocernos a nosotros mismos y en ese momento lo que debemos buscar es la manera más eficaz de aceptar que nunca seremos perfectos, ni sentimentalmente ni físicamente. Como dije: Estamos diseñados como modelos a prueba de errores. Si te equivocas, levántate y aprende de eso, no te quedes en el mismo abismo de siempre.

Empezaré por los sentimientos, lo sentimental, o bien conocido como emociones. Esta parte está muy influenciada por esa característica que llamamos personalidad. Lo defino como aquello que nos caracteriza como humanos, es la manera en la que cada individuo de formas distintas logra comunicarse y expresarse con el mundo que le rodea. Dependiendo de la personalidad que tenga cada persona va a cambiar la manera de demostrar los sentimientos, de vivir las emociones y de afrontar cada situación, porque depende de cómo tu pienses vas a sentir con mayor o con menor intensidad todo lo que vivas. En general, creo que la personalidad es un factor que viene incluido pero no desarrollado desde que empezamos nuestra vida. Digo “incluido pero no desarrollado” porque hay un montón de circunstancias que te hacen crecer y junto con eso desarrollar tu personalidad. El ambiente en el que es criado un niño es fundamental en este aspecto, como también los valores que se le impongan, el trato ofrecido por parte de los padres o de las personas ubicadas alrededor del mismo, entre otras situaciones. Ya cuando tienes cierta edad, tienes rasgos de tu personalidad muy definidos que como ya mencione son indispensables en tu desarrollo como persona y van a ser fundamentales en la interrelación que tengas con otros. Habrán muchos cambios al transcurrir del tiempo pero la esencia debería ser básicamente la misma.

En lo que tiene que ver con la parte física pienso que se ve muy influenciada en varias ocasiones por esa oración conocida como: “Que pensaran los demás de mi si…”, lo que se traduce a que a muchas personas no les importa lo incomodas que puedan sentirse ante una situación solo por ser “aceptadas” socialmente. En realidad esto no debe ser así, no debes aparentar algo que no eres, no debes cambiar tu apariencia sólo por presión social, sólo debes cuidarte a ti mismo y sentirte bien con eso que eres. Siempre he pensado que el físico no es más que el reflejo del alma. No importa si eres bello cuando no tienes capacidad de analizar, de pensar o cuando lo que te interesa no sale de ese aspecto tan trivial como lo es verse bien por los demás y no por ti. Digo que no importa ya que lo que transmites es negativo, sólo expresas superficialidad y eso es una de las cosas que yo más odio. Estoy segura que vale más aquel que puede que no tenga todos los encantos posibles pero sabe diferenciar lo bueno de lo malo, tiene consciencia social y mejor aún sabe como querer y valorar a una persona. Definitivamente para mi, Vale más aquel que transmite honestidad y dulzura.

Por supuesto que puede existir un equilibrio entre ambas cosas. No crean que quiero decir que aquel que es bonito no piensa ni ama, obviamente todos tenemos esa capacidad y que suerte conseguir a alguien equilibrado que te pueda ofrecer aquello con lo que te sientas bien. En sí, lo que quiero decir es que no todo lo que brilla es oro, a veces lo más valioso es aquello que más interno poseemos.

Si unimos estos dos polos: Lo físico y lo sentimental. Encontramos un gran dilema que es a donde quería llegar. ¿Qué debe ser más importante? ¿Lo que sientes o como te ves?. Personalmente pienso que la vida debe ser llevada con el mayor equilibrio posible. Debes sentir con intensidad cada cosa que hagas, sentir todo aquello que eres y vivas. El físico nunca debe ser lo más importante y mucho menos debe constituir la base de la vida de alguien, esto no quiere decir que sea malo cuidarse y verse bien pero por favor no seamos vacíos, la conciencia está dentro de nosotros mismos.

Es importante que tus sentimientos te caractericen como mujer o como hombre, que tu manera de pensar y de analizar la vida marque la diferencia.

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