jueves, 13 de septiembre de 2012

Miedo



Miedo de pensar, de sentir, de esperar. Miedo que me ataca y me consume. Miedo a reaccionar, a veces miedo a una consecuencia dolorosa. Todos hemos sentido miedo ¿No? A veces es miedo a perder, perder a una persona, perder un reto impuesto por ti mismo. Perder la esencia de lo que eres en el camino de tus días, pero todo se resume en esa emoción que se te hace sentir realmente indefenso. 

Te visualizo a menudo, aquí conmigo. Pero de una forma muy triste veo como desapareces, veo como te desvaneces en el tiempo. Te reconstruyo enseguida en mi mente y con un grito atravesado entre mis labios puedo preguntarte ¿Dónde estás? ¿En dónde te escondes cuando no  puedo sentirte cerca?

Pero de repente siento miedo… Miedo, mucho miedo… Miedo de perderte incluso en mi mente y de no poder recuperarte. Me asomo a mi ventana y veo una luna sonreída, sonrió y solo tú sabes la razón de esa sonrisa. Veo pasar el tiempo entre mis manos, veo pasar los días, los segundos y las horas y aun ando buscándote en dónde sé que no puedo encontrarte. Aún reproduzco cada detalle de un encuentro inesperado. Un par de sonrisas nerviosas y un sentimiento a flor de piel.

El miedo no deja de estar, a veces se hace pequeño y otras siento que no para de crecer. Pero aquí estoy, me asomo de vez en cuando y me imagino que llegas y me dices “Aquí estoy”, pero no sucede y sólo puedo eso, imaginarlo. 

Te veo en sueños, a veces en la noche, a veces en el día. Sueño que te veo, te siento y te digo “Te amo”. En los sueños no siento miedo, cuando te encuentro tampoco lo siento, el miedo viene es cuando te alejas, cuando por segundos te veo difuso y sólo me queda la imaginación. 

Quiero dejar de sentir miedo, quiero que me protejas. ¿Puedes ayudarme? ¿Qué esperas?

miércoles, 5 de septiembre de 2012

¿Crees en lo imposible?

Quizás muchas veces has tenido que esperar algo, cualquier cosa. La sensación de espera genera intranquilidad, sea cual sea la situación. Esperar significa añorar algo que aún no tienes pero que quieres, sea cual sea el nivel de lo que necesitas. Puedes estar esperando a alguién, puedes estar sentado esperando un taxi, un autobús, o a veces, sólo nos encontramos esperando que algo maravilloso suceda.


Esperar no es el problema, el problema es la incertidumbre de no saber si lo que esperas llegara algún día. Pero digamos que nos gusta la sufridera, y nos ponemos a creer, pensar y soñar miles de cosas sin tener la seguridad de que algún día podrán pasar en realidad.
 ¿Esto tendrá sentido? Esperar algo que no sabes si llegará, solo por darte el placer de soñar. Yo no sé si esto tenga algún sentido pero solemos aferrarnos tanto a algunas cosas o personas que vivimos años de nuestras vidas tan sólo pensando en algún suceso que quieres que ocurra, a veces incluso sin hacer nada para que finalmente se haga realidad. 

No sé con que propósito, a lo mejor sólo para no perder la esperanza de que se puede lograr. A veces, llegamos a ser crueles y comenzamos a idealizar ciertas cosas con tanta intensidad que logramos etiquetarlas de “Imposible”. Para mí, ese es el principal obstáculo. Cuando etiquetas una acción de imposible, el obstáculo te lo estás poniendo tú mismo porque nada de lo que se te ocurra te parecerá suficiente para cumplir la meta sólo por el hecho de que en tus planes, llegar hasta donde quieres es imposible.

 Etiquetamos algunos sucesos o situaciones como imposibles, sin saber a ciencia cierta su significado. Si buscas la palabra en un diccionario probablemente te saldrá algo parecido a esto "IMPOSIBLE: Algo que no puede existir, ocurrir o realizarse".  La imposibilidad de las cosas está en ti, los limites los pones tú mismo y aunque evidentemente hay factores externos que ejercen efecto sobre las situaciones, hay una diversidad de soluciones que estoy segura que si pensáramos con claridad las encontraríamos en vez de simplemente cegarnos y decir “No puedo, es demasiado para mi”

A veces creo que tú mismo debes hacerte ciertas preguntas y de esta manera analizar cuál es la respuesta a esas interrogantes. ¿Qué tanto eres capaz de esperar? ¿Qué tanto quieres esperar?. Me causa gracia cuando escucho que la gente dice que la solución es no esperar nada de nadie, cuando siempre  terminamos esperando mucho de al menos una persona y si no es así (Cosa que dificulto), constantemente estamos esperando algo de nosotros mismos.

La idea de juntar estos dos puntos es por una razón en específica. ¿Cuáles puntos?, La espera y el creer en la imposibilidad de las cosas. Al esperar algo por mucho tiempo, en ocasiones, se comienza a creer que simplemente no ocurrirá nada, así de sencillo. ¡NO OCURRIRA NADA! Y crees que todo ha sido en vano y entonces vienen estos pensamientos inútiles en dónde pareciera que te obligaras a pensar que tal cosa es imposible. Mi opinión ante esto es la siguiente ¿Cómo puedes saber y estar seguro de que algo es imposible cuando no lo has intentado? ¿Qué te hace pensarlo? ¿Es una razón lo suficientemente fuerte?

Generalmente la persona no sabe ni que contestar ante estas interrogantes. Yo no trato de crear un cuento de hadas y decirles que todo es posible porque no es cierto, hay cosas verdaderamente difíciles y totalmente obstaculizadas pero otras que no requieren ser etiquetadas como imposible, simplemente porque te creas una barrera más grande que lo que sientes, es precisamente eso lo que te impide ver más allá, te impide actuar, dejar de esperar y simplemente actuar, es allí, en ese momento en donde el término “IMPOSIBLE” es lo único táctil que encuentras y te aferras a eso como la única salida a la situación.

No te cierres las puertas así, inténtalo las veces que creas necesarias, que nunca puedas llegar a pensar que pudiste dar más, y si consideras que vale la pena espera el tiempo que sea pero da todo de ti y es probable que así veas resultados. No pongas más obstáculos de los que ya tienes, piensa en cómo superarlos no en cómo agrandarlos. Los grandes retos siempre llevan grandes sacrificios, de eso se trata, de arriesgarse y conseguir lo que deseas. 

Particularmente, yo si creo en que lo imposible en algunos casos puede hacerse realidad. Me gustan los retos dificiles, me gusta saber que puedo llegar más allá de la meta planeada, me gusta hacer todo lo que está en mis manos para hacer realidad aquellas cosas que algunos creen imposibles. Piensalo y analiza hasta donde crees que puedes llegar.

¿Y tú? ¿Crees en lo imposible?


"Creyó en lo imposible y, justamente por eso, gano batallas que todos, incluso yo considerábamos perdidas" Paulo Coelho