viernes, 15 de abril de 2011

Enamorarse.


Bueno si, Hablaré una vez más del amor. Pero no se asusten no será lo mismo de siempre. Hablaré de lo que se siente, de cuál es el centro de un sentimiento y cómo pienso yo que deberíamos actuar ante esto.

Me gustaría empezar hablando sobre la gran conexión que tienen el cerebro y el corazón. Es una conexión directa como si se tratara de una respuesta inmediata llena de señales y millones de caminos donde el mensaje transita hasta llegar a su objetivo.

Como todos saben, El corazón es un órgano el cual bombea la sangre para proporcionarla a todo el cuerpo. Pero también es utilizado como una especie de símbolo para identificar el centro de donde proviene o se origina amor.  Como si todo lo que sintiéramos estuviese constituido allí. No es que no esté de acuerdo con esto pero tengo una teoría bastante interesante. El corazón manda los latidos y las señales al cerebro cuando estamos emocionados, molestos, enamorados o tristes. Lo que yo creo es que en el momento de enamorarnos específicamente, nos enamoramos de lo que pensamos o sentimos, de recuerdos vividos que son almacenados en la memoria de cada uno de nosotros, nos enamoramos por lo que sabemos de esa persona y eso como se sabe está almacenado en nuestra mente. Quizás estaría de acuerdo en llamar a esta maravillosa conexión la combinación perfecta y poder lograr un “Objetivo perfecto”: Amar utilizando la mente y el corazón. Que en realidad, es lo que muchos tienen como proyecto de vida. Encontrar a la persona “perfecta” y amarla de una manera “perfecta”. Pero acaso tienen la “fórmula perfecta” para no cometer errores?..
 El principal problema radica en que muchas veces somos adictos a equivocarnos y nos empeñamos en emprender caminos que no nos convienen pero hasta que no nos damos cuenta por nosotros mismos no cambiamos de rumbo. Querer un amor perfecto a veces trae controversias internamente porque te dices a ti mismo: “Soy capaz de darle a la persona que amo lo que se merece?”. Es importante revisarnos y ver de qué manera estamos demostrando este amor. Lo que sentimos es la reacción a aquello que pensamos. Ama con todas tus fuerzas combinando esas emociones inexplicables junto con los recuerdos y sensaciones que están almacenadas en tu memoria.  Hay un dicho que expresa lo siguiente: “Piensa antes de hablar” Yo te diría: “Piensa antes de sentir y siente antes de pensar”.. Son acciones que tienen que ver con la reciprocidad de enamorarse. 

El amar es un acto complejo, muchas veces es difícil de enfrentar, de aceptar e incluso de manejar. Porque cuando amamos es como si todos tus sentidos estuvieran de acuerdo con eso. Amamos con los ojos, admirando la belleza humana. Amamos con los oídos, adorando sus sonidos, su voz. Amamos con el tacto, teniendo contacto físico. Amamos con el gusto y con el sentir de los olores, olores que se quedan grabados en tu mente. Lo que quiero decir es que la ciencia de amar, no es sólo decir que amas, sino que realmente todo tu cuerpo lo demuestre, hasta la parte más recóndita de él te diga a gritos que estás enamorado.
Si, que lindo es sentirse así. Pero es extraño saben? Es extraño porque es algo que simplemente sucede. No se puede planificar simplemente te enamoras. Es lindo, es extraño, es complicado. Es complicado cuando dependes de lo que otro ser humano haga, dependes de sus errores, de sus palabras, de cada paso, de cada decisión. Que difícil de convierte a veces esa dependencia. Es hermosa pero difícil de llevar.

Esa persona te hace sentir que has alcanzado lo inalcanzable y que no al parecer no estabas listo hasta que lograste ver todas las bellezas humanas e inhumanas concentradas en una sola persona.

Justamente en ese momento en el que te crees pequeño y pasas a sentirte grande solo por estar a su lado es cuando dices: Estoy enamorado.