miércoles, 31 de agosto de 2011

¿Podrías imaginarte...?


Pasamos la vida soñando, construyendo barreras, quitando obstáculos y queriendo ser mejores cada día. Pasamos la vida imaginando las cosas que quisiéramos hacer y como quisiéramos hacerlas, pasamos la vida construyendo el paso hacia nuestro futuro, pero lo más importante queriendo superarnos cada vez más, impresionándonos a nosotros mismos.

Cuando imaginas una rosa, podrías visualizarla sin espinas? Podrías acaso observar el hermoso color de sus pétalos sin ver antes sus dolorosas espinas? 

Cuando imaginas un árbol, lo ideal es verlo florecer no? Con grandes troncos y raíces. Y aunque a veces esto no podría suceder de esta manera, podría seguir viéndose hermoso?

Lo mismo pasa con las aves. Sin las alas, seguirían siendo igual de llamativas y rápidas?

 El mar podría seguir siendo mar sin agua? Sin algas? Sin peces? A caso el océano seguiría siendo el mismo?
Si el viento dejará de hacer ruido, de llevarse cosas, como lo llamaríamos? Le seguiríamos diciendo viento?
Si el sol dejara de esconderse o la luna no apareciera más. Si las estrellas dejaran de brillar de un momento a otro, si el arco iris no irradiara sus hermosos colores, si los perros dejaran de ladrar y los gatos de maullar, si la lluvia dejará de caer y las nubes no fueran nubes… El mundo simplemente dejaría de ser mundo, la Tierra fuera otro planeta distinto y quizás no estaría escribiendo esto.

¿Podrías imaginar alguna de estas cosas? ¿Podrías?

A veces resulta difícil observar las cosas buenas tan sólo al ver algo malo. A veces no entendemos que hasta cuando crees que algo es perfecto, no lo es del todo, o mejor dicho sí. Pero, es precisamente esas imperfecciones lo que lo hacen “Algo diferente”. Aun cuando estás cualidades dejan de verse por momentos… Están allí, siempre allí.

A caso no nos damos cuenta que cada cosa, que cada ser vivo tiene sus propias características? Y que si tratas de cambiárselas, de arrancárselas le quitas su esencia? Esa esencia para la que fue traído al mundo?
Así como las rosas, los árboles, las aves, el mar, el viento, el sol, la luna, las estrellas, el arco iris, los perros, los gatos, la lluvia y las nubes tienen cualidades diferentes, tienen una función específica en la naturaleza..  No crees que nosotros, las personas también las tenemos? Y que así como a veces una flor puede marchitarse, un árbol derrumbarse o quizás las estrellas dejar de brillar con la misma intensidad.. No crees, que nosotros también podemos sentirnos débiles? Como si a veces no tuviéramos las fuerzas para seguir brindándole al mundo nuestras cualidades?

La presión de nuestro día a día a veces, generalmente de manera muy seguida, no nos deja observar las cosas maravillosas que tenemos a nuestro alrededor. Quizás por estrés, por simplemente estar pensando en otras cosas, por querer imaginarnos como quisiéramos que fuera el mundo no nos damos cuenta de lo que realmente tenemos, no valoramos lo hermoso que simplemente es estar vivo. 

Pensar en las cosas malas no está del todo mal, ya que es correcto querer ser mejores y corregir estas pequeñas cosas que hacen que a veces pensamos que la vida es más difícil de lo que se puede soportar. Insólito que lleguemos a este punto, insólito que lleguemos a pensar que ya no podemos ser más fuertes de lo que somos, cuando sabemos que si la única opción es ser fuertes, simplemente vamos a decidir serlo. Sencillamente porque el ser humano es así, incomprensiblemente perseverante, sé que no todos pero la mayoría, al tener un sueño en nuestras manos, al saber que necesitamos ser fuertes, no sé cómo ni de qué manera pero lo somos, siempre terminamos siendo fuertes justamente en ese momento donde te creías más débil.

Y son estas cualidades las que debemos valorar, apreciar y alagar. A veces, cuando queremos imaginarnos cosas que sabemos que es difícil que tengamos tan sólo nos estamos haciendo un poco de daño. Tan solo estamos queriendo ser crueles y no estamos apreciando lo que de verdad tenemos.

No está mal imaginar, ni soñar. Esto está perfecto! Está perfecto soñar y querer obtener metas, logros, tener un verdadero propósito. Pero jamás cometamos el error de alejarnos de la realidad para sumergirnos en un sueño. 

Podrías imaginar qué pasaría si el  mundo dejara de ser cómo es? Si todo se invirtiera, las cosas malas serían buenas y las buenas malas? 

Una rosa sin espinas, un árbol sin raíces, una noche sin estrellas ni luna, un día sin sol, un arco iris sin colores, un océano sin peces o sin olas, un ave sin poder volar,  el viento sin intensidad y la vida… La vida simplemente fuera otra, no la que estamos viviendo.

No perdamos cualidades, no dejemos de soñar y jamás pienses que no puedes continuar, siempre hay una manera de seguir. Y por último, podrías imaginar que en vez de ser la persona que eres, con tus defectos, virtudes y todo lo que te caracteriza, tendrías que empezar a ser todo lo contrario?.. Nunca dejes de ser tú mismo y que tu manera de pensar, de sentir la vida te lleve por los caminos que logres transitar..

No dejes de imaginar ni de soñar pero tampoco dejes de vivir tu propia realidad.

María Gisela Piñango Lizardo

martes, 19 de julio de 2011

El corazón es un baúl lleno de emociones..


Sin darnos cuenta, la mayoría de las veces retenemos o guardamos eso que sentimos, lo acumulamos hasta que ya no cabe nada más. Pensamos que de esta manera todo funcionara mejor pero resulta insólito que en realidad todo comienza a empeorar notablemente.

Cuando guardas sentimientos, cuando no dices lo que piensas sobre algo, cuando evitas expresar lo que sientes, sólo te estás causando más daño, créanme, es un daño impresionante. Si lo haces una vez puede que no pase nada pero el problema es que, como todo, nos terminamos acostumbrando a que esto sea así y nos convertimos en una acumulación excesiva de emociones. Lo peor es que tarde o temprano explotamos que es lo que yo llamaría “Una crisis emocional” lo cual no es nada agradable. Sucede que desahogas todo de golpe y sin sentido, estás constantemente a la defensiva, debido a la mezcla de emociones que guardas diariamente.

                Muchas veces usamos estas alternativas para evitar problemas pero en realidad estamos cometiendo un grave error. Una cosa es controlarse y otra no decir absolutamente nada de lo que sientes, tan solo acumular emociones, como si fuera un closet lleno de ropa o un baúl lleno de cosas sin uso.

                Cometemos el error de pensar que el 90% de nuestras acciones están mal, de sentir que no somos suficientes y peor aún de imaginar que todo lo que pasa es nuestra culpa.  AQUÍ en este punto es donde debemos parar, acaso no podemos rectificar? Acaso las cosas no pueden ser habladas?, para todo hay una solución, no busques más conflictos, no seas parte del problema, se parte de la solución y muy importante no retengas lo que sientes, no lo escondas y mucho menos seas capaz de evadirlos, mientras pase más tiempo, más daño te harás a ti mismo.

                Si sentimos algo, lo que sea, si somos capaces de sentir. ¿Por qué no ser capaces de demostrar eso que sientes?, de esta manera, ¿no crees que las cosas podrían funcionar mejor? Para bien o para mal debemos demostrar lo que sentimos, es importante hacerle saber a las personas más cercanas lo que nos hace feliz de ellas, pero también aquello que nos molesta.

                El corazón es un baúl lleno de emociones, sólo tú decides si dejarlo abierto o mantenerlo cerrado. La idea es que se mantenga fuerte y no se debilite, guardar emociones pero para demostrarlas, para sentirlas realmente y que esto te permita crecer y aprender que en este mundo de los sentimientos todo es más complicado. Nosotros debemos ser los guías de nuestra vida pero precisamente la vida está llena de una emoción constante.

¿Cómo quieres que permanezca tú baúl? ¿Abierto o cerrado?

Eso lo decides sólo tú...


martes, 28 de junio de 2011

Todos nos equivocamos.

En todo los que hagas en tú vida encontrarás ciertos obstáculos que de alguna manera afectan que el camino siga siendo concreto. La situación parece complicarse cuando llegamos a creer que las cosas no tienen solución. Parece increíble que siempre tomemos el camino más fácil, o bueno, “fácil” Ya que nada en esta vida resulta fácil, hasta lo más sencillo puede volverse complicado. Cuando me refiero a que tomamos ese camino “fácil” es el de resignarse, el de creer que nada de lo que hacemos está bien o peor aún que no hay solución posible.

Esto ocurre porque de tanto intentarlo  y de tanto caer ocurre algo interno dentro de nosotros que nos lleva a cuestionarnos de todo lo que hacemos, decimos y hasta sentimos. Es sencillo, nunca nadie va a saber si lo que haces está o no bien, nunca nadie debe juzgarte sin explicaciones y mucho menos hacerte sentir mal. Cuando tomamos una decisión estamos poniendo solo una parte de nuestro futuro en juego pero siempre tenemos ciertas oportunidades que nos permiten rectificar. Y en este punto es donde me preguntó: Qué tipo de persona  es esa que nunca se ha equivocado?..

 No es porque no tengamos esa capacidad de diferenciar, no se trata de eso, se trata de que simplemente somos seres humanos y aunque nuestra mente está constantemente en funcionamiento podemos equivocarnos y tomar decisiones que quizás no son las mejores, podemos decir cosas que no debimos haber dicho, dejar de decir algunas, pero siempre debemos tener la valentía de asumir nuestros errores. Porque precisamente eso nos diferencia de otros, la capacidad de enfrentar aquello en lo que no actuamos como deberíamos y poder decir con la frente en alto: “perdóname” “Eso no estuvo bien”. Todo esto, sin necesidad de esperar reacciones positivas del otro lado. Recuerda, La otra persona también puede equivocarse.

En el vivir de cada día se nos presentan millones de oportunidades en las cuales debemos adquirir cierta madurez por así decirlo para saber que caminos tomar y que otros dejar. Resulta complicado dejar esos caminos en los que ya hemos comenzado a caminar, resulta difícil emprender nuevos caminos, pero es más difícil aún no saber cuál es el que realmente nos conviene. Y aquí intervienen las decisiones de las que hablaba anteriormente, tomando en cuenta todo esto planteo lo siguiente:
Generalmente existe ese camino que es el aceptado por la mayoría, el que quieren tus familiares, tus compañeros, tus amigos. Todas esas personas que puede que te digan lo que a ellos les gustaría que tú fueras. Pero allí está el detalle, no se trata de lo que ellos quieran si no de lo que tú quieras, de lo que tú sientas. Aunque resulta difícil separar estas cosas, es esencial. Es esencial analizar que es con lo que realmente tú te sientes feliz. De nada sirve vivir una vida entera complaciendo a otros cuando solamente estás logrando hacerte daño. 

Llega un punto en nuestras vidas en donde tenemos ciertas personas en las que confiamos, amistades que realmente quisiéramos conservar, puede que mantengas una relación estable con una persona, pero para llegar a esto lamentablemente es necesario pasar por ciertos “malos ratos”. Para comprender la esencia de un buen amigo creo fundamental el que una persona que creías tu amigo te muestre lo contrario y de esta manera podrás apreciar mucho mejor aquellos que de verdad lo son. Obviamente esto no es obligatorio, pero es una forma muy particular de darse cuenta de quién es quién, con quien cuentas y con quién no. Al punto al que quiero llegar es que en muchas ocasiones evitamos esos malos momentos pero sólo debemos incluirlos en nuestras experiencias y tomarlos de referencia para construir un mejor futuro. 

Partiendo del hecho de que todos podemos equivocarnos digo lo siguiente: Si yo sé que puedo fallar debido a que somos imperfectos, muy imperfectos. Con que motivo me doy la libertad de juzgar a otra persona por haberse equivocado? La mayoría de las veces atacamos a la otra persona, haciéndola saber que hizo mal, que se equivocó. Pero acaso no sería  más sencillo hablar sobre qué estuvo mal? Buscar soluciones?. Soy de esas personas que piensa que todo, absolutamente todo, se puede solucionar hablando. Pero eso sí, solamente funcionará si las dos personas están dispuestas a poner de su parte. Luego de este proceso de aceptación viene el de la toma de decisiones. Eres realmente capaz de perdonar? De dar oportunidades?.. 

Esta cuestión de las oportunidades es difícil de manejar ya que pienso que todos las merecemos pero deben ser dadas con el corazón. Mientras seas capaz de perdonar eres capaz de dar oportunidades. Perdonar no significa ni jamás va a significar olvidar pero si significa dejar ciertas cosas atrás, volver a comenzar y tener en cuenta de que todos merecemos las oportunidades que sean necesarias. La oportunidad de rectificar y de aprender de lo que estuvo mal no debe ser negada. Una decisión puede costarte muchas cosas, por eso aprendamos a diferenciar lo realmente importante y miremos el futuro como el mejor camino para transitar. Es tú vida y tú eres el dueño de lo que decides. 

                                                         María Gisela Piñango Lizardo.

domingo, 1 de mayo de 2011

Ambigua perfección.


La perfección es un tema bien difícil de tratar ya que es algo que generalmente trae controversias. Acaso es correcto creer en la perfección de las cosas, personas y emociones? O peor aún, es correcto querer ser perfecto?

Como en todo, cada persona tiene una percepción de la vida totalmente distinta y es normal que llegue un momento donde las opiniones chocan totalmente. Creo que para que las cosas sean equilibradas deben estar compuestas de un lado bueno y de uno malo. El bueno te ayudará a darte cuenta de lo agradable que puede ser y lo malo te hace valorar de una mejor manera aquello que es bueno.  

Cuando hablamos de cuestiones materiales se puede llegar a un punto muy ambiguo de distintos puntos de vista. Lo material es sólo un complemento de lo espiritual pero fácilmente el espíritu sobrevive sin tener este apoyo material. Si hablamos de personas, muchos dirían que una persona es quizás lo más imperfecto de todo debido a que somos un modelo hecho a prueba de errores y cada uno de nosotros tiene ciertas debilidades y también fortalezas. Pero que irónico que cuando te enamoras muchas veces crees que la persona que tienes a tu lado es “perfecta”, Nunca te has preguntado porque crees eso? Cuando muy adentro sabes que posee defectos al igual que tú? Yo supongo que si lo has hecho. No es que tenga la mejor respuesta pero mi opinión es bien concreta. Cuando amas realmente a alguien logras captar tanto aptitudes como actitudes, logras ver un poco más allá de lo que llamamos razón, tu sentido de la percepción aumenta, llega un punto donde la conoces tanto que empiezas a creer que conoces a ese ser humano mejor que a ti mismo, cada día que pasa tu mejor opción es conocerla un poco más porque se convierte en el sentido de tus días para ti y un detalle interesante es que cada día parece que te enamorara un poco más incluso en las peleas desearías explicarle que solo quieres estar a su lado y que nada malo pasara si es así, Pasa a ser tu gran debilidad pero a la vez tu mayor fortaleza. Les explico porque? Toda esta cuestión de sentimientos, reacciones y actitudes extrañas y que a veces no entendemos es precisamente porque cuando amamos aceptamos a ese ser humano EXACTAMENTE TAL Y COMO ES, Sus defectos te parecen increíblemente perfectos, digamos que viene como un combo completo que te encanta cada vez más. La perfección de la persona a la que amas es una eterna metáfora.

No sé si sea correcto querer ser perfecto pero si pienso que mientras más imperfecto seas más perfectas pueden ser esas imperfecciones.

La perfección la observo de una manera relativa, no es completa pero se siente a través de emociones y de sensaciones. Sensaciones que no han sido explicadas jamás y que creo que nadie nunca será capaz de hacerlo pero aun así creo que son perfectas, pero así como dice en una de mis entradas anteriores, Yo lo llamaría perfectas imperfecciones. 

María Gisela Piñango Lizardo.

viernes, 15 de abril de 2011

Enamorarse.


Bueno si, Hablaré una vez más del amor. Pero no se asusten no será lo mismo de siempre. Hablaré de lo que se siente, de cuál es el centro de un sentimiento y cómo pienso yo que deberíamos actuar ante esto.

Me gustaría empezar hablando sobre la gran conexión que tienen el cerebro y el corazón. Es una conexión directa como si se tratara de una respuesta inmediata llena de señales y millones de caminos donde el mensaje transita hasta llegar a su objetivo.

Como todos saben, El corazón es un órgano el cual bombea la sangre para proporcionarla a todo el cuerpo. Pero también es utilizado como una especie de símbolo para identificar el centro de donde proviene o se origina amor.  Como si todo lo que sintiéramos estuviese constituido allí. No es que no esté de acuerdo con esto pero tengo una teoría bastante interesante. El corazón manda los latidos y las señales al cerebro cuando estamos emocionados, molestos, enamorados o tristes. Lo que yo creo es que en el momento de enamorarnos específicamente, nos enamoramos de lo que pensamos o sentimos, de recuerdos vividos que son almacenados en la memoria de cada uno de nosotros, nos enamoramos por lo que sabemos de esa persona y eso como se sabe está almacenado en nuestra mente. Quizás estaría de acuerdo en llamar a esta maravillosa conexión la combinación perfecta y poder lograr un “Objetivo perfecto”: Amar utilizando la mente y el corazón. Que en realidad, es lo que muchos tienen como proyecto de vida. Encontrar a la persona “perfecta” y amarla de una manera “perfecta”. Pero acaso tienen la “fórmula perfecta” para no cometer errores?..
 El principal problema radica en que muchas veces somos adictos a equivocarnos y nos empeñamos en emprender caminos que no nos convienen pero hasta que no nos damos cuenta por nosotros mismos no cambiamos de rumbo. Querer un amor perfecto a veces trae controversias internamente porque te dices a ti mismo: “Soy capaz de darle a la persona que amo lo que se merece?”. Es importante revisarnos y ver de qué manera estamos demostrando este amor. Lo que sentimos es la reacción a aquello que pensamos. Ama con todas tus fuerzas combinando esas emociones inexplicables junto con los recuerdos y sensaciones que están almacenadas en tu memoria.  Hay un dicho que expresa lo siguiente: “Piensa antes de hablar” Yo te diría: “Piensa antes de sentir y siente antes de pensar”.. Son acciones que tienen que ver con la reciprocidad de enamorarse. 

El amar es un acto complejo, muchas veces es difícil de enfrentar, de aceptar e incluso de manejar. Porque cuando amamos es como si todos tus sentidos estuvieran de acuerdo con eso. Amamos con los ojos, admirando la belleza humana. Amamos con los oídos, adorando sus sonidos, su voz. Amamos con el tacto, teniendo contacto físico. Amamos con el gusto y con el sentir de los olores, olores que se quedan grabados en tu mente. Lo que quiero decir es que la ciencia de amar, no es sólo decir que amas, sino que realmente todo tu cuerpo lo demuestre, hasta la parte más recóndita de él te diga a gritos que estás enamorado.
Si, que lindo es sentirse así. Pero es extraño saben? Es extraño porque es algo que simplemente sucede. No se puede planificar simplemente te enamoras. Es lindo, es extraño, es complicado. Es complicado cuando dependes de lo que otro ser humano haga, dependes de sus errores, de sus palabras, de cada paso, de cada decisión. Que difícil de convierte a veces esa dependencia. Es hermosa pero difícil de llevar.

Esa persona te hace sentir que has alcanzado lo inalcanzable y que no al parecer no estabas listo hasta que lograste ver todas las bellezas humanas e inhumanas concentradas en una sola persona.

Justamente en ese momento en el que te crees pequeño y pasas a sentirte grande solo por estar a su lado es cuando dices: Estoy enamorado.